Mi abuela, un recital y yo

Adelma no es ninguna tonta. A poco de cumplir 87 años, está mejor que yo y que mi mamá, lo que no es una frase hecha ni un lugar común. De hecho, salió de su casa donde vive sola, vestida con zapatillas doradas, un pantalón negro, una camisa fucsia y varios accesorios de colores diversos. ¿El motivo? El show de su artista favorito en el Luna Park un jueves por la noche. Una mujer que hace menos de dos años nos contó al pasar que en realidad no cumplía los años el 23 de agosto sino el 24 y que cuando todos le preguntamos porqué no había dicho nada, ella contestó que no tenía importancia, que las fechas no son lo que festejamos sino estar todos juntos para verificar que seguimos existiendo.

Raphael cumple 50 años con la música y más allá de su “Estoy aquí” no había escuchado. Pero amores son amores y como Adelma hay pocas en el universo, cómo no acompañarla en esa aventura nocturna. ¿Acaso el mate cocido sería lo que es sin ella? Colador, yerba, agua hirviendo, bastante azúcar, una taza enorme y una cuchara de metal con plástico negro en su base. Vainillas o en los mejores tiempos, pastafrola de membrillo casera para acompañar. Una enamorada de las películas de terror que yo huía para no ver cuando nos venía a cuidar a mi y a mi hermano a Ituzaingó. La culpable de que el pollo al limón no sea nada si ella no pela cinco kilos para hacerlo pausado y delicioso. La responsable de que el asado del domingo ausente no se haya extrañado, porque su carne al horno con papas desafía a la mejor parrilla de campo. La que pide todos los días el vestido blanco que nunca llegará y que a pesar de ello, sigue respetando, amando e incentivando el amor de su nieta.

“Ay, qué hermoso, qué divino…..ayyyy”, dice Adelma cuando sale su ídolo al escenario. Yo pienso en ese mismo instante que sólo voy a llorar por verla a ella emocionada, perdida en los ojos de ese hombre imposible que le canta, una vuelta a la adolescencia sin pase de factura con experiencia inmediata. Pero no. Alguien con una voz suprema lo inunda todo y me deja cual jaque mate a quien prejuzga sin razón:

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón. (…)

(Adelma me agarra la mano fuerte, se le caen las lágrimas…en sus arrugas veo el tiempo que no existe y siento como mi corazón estalla de recuerdos concebidos en su casa en Morón)

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse…

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso…

(Pienso en mi historia, en los días difíciles, en la poesía que me invade hasta en los cálculos matemáticos que no quiero ni puedo conocer, siento a Machado en la piel y ella me mira, me dice “qué voz que tiene… ¿Te gusta?” y yo le digo que sí, que claro, qué me importa si lo que hay es evocación de presentes continuos en ese mismo instante, todos juntos, felices, llenándome el alma de alegría)

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso…

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso.

El estadio entero se pone de pie. Adelma no, pero sus ojos la elevan, ya demasiado esfuerzo hizo en subir las escaleras y escucharlo a él sin que el corazón se le detenga por falta de razón. Es que la emoción ganó la partida y la muerte podría ser quien corone la noche, a quien importaría, sólo a los egoístas que no entendieran que mi abuela está plena, ama, sueña, su hija la dejó en la puerta, su hijo la trajo del oeste por autopista para que viaje cómoda y la menor de todos los concebidos la llamará para llevarle a sus nietos, Dante y Bianca, a jugar al otro día.

Adelma se compró un pasaje certero a la eternidad de ese momento. Celebra los chistes, interrumpe una mirada para dedicarme una caricia, me dice lo linda que estoy y me pregunta si estoy enamorada de verdad, si es amor lo que siento, me dice que el cariño no alcanza, que para sentir hay que ser fuerte porque lo otro no es más que cháchara. Y se queda en paz con mi respuesta, con el sí, abuela, pero el amor es también esto le digo, es este ir y venir de una charla que podría ser cualquiera y es única, es la herencia del millón de dólares, es todo lo que puede soñar esta nieta.

Casi tres horas de júbilo, de cantos a capela, de risas afortunadas, de romance y España flotando entre la gente. Antes de que termine el espectáculo, ella decide que es suficiente y quiere empezar a bajar porque sabe, nos tomará bastante tiempo el descenso, como si una tormenta viniera a buscarnos a la cima de un nevado recién conquistado. Yo la escucho y le hago caso, sabiduría también es conocer el límite propio y poder contemplarlo sin angustia, teniendo el placer de haber vivido algo y no quejarse por lo que faltó, por lo que queda, por lo que pudo ser el final anunciado.

Mientras bajábamos, pausadas y serenas, mirándonos, no pude evitar recordar ese día que mamá me llamó por teléfono y yo estaba estudiando. “La abuela creo que tuvo un infarto”, dijo, y yo salí corriendo a buscarlas por San Telmo. Nos subimos las tres a la ambulancia y Adelma me tenía la mano. Esa vez, estaba pálida y muerta de miedo. El jueves, este jueves, mi abuela era la que me sostenía. Y estaba más llena de luz que nunca, una luz que seguramente, la acompañará donde sea.

Adelma y yo

Adelma y yo

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14 comentarios so far »

  1. 1

    Mariano said,

    Hermoso nena. Bellisimo. Para mi, que se me fueron los abuelos muy pronto y soy de los que se emocionan con los viejos y sus enseñanzas, muy facilmente, fue un hermoso texto que me hizo pensar en mis abuelitos, claro, pero que sobre todo, me permitio pensar que tu abuela era mi abuela tambien. Lo disfrute mucho. Gracias x compartir la experiencia y por expresarla tan bellamente. Un Abrazo!

  2. 2

    Elizabeth said,

    Hermoso Emi, me hiciste emocionar

  3. 3

    ani said,

    Emi! tu relato me hizo pensar mucho en mi abueltita que tiene 84 años y vive con una intensidad y alegría poco creibles, luchadora y siempre entera, es el eje de nuestra familia… Es lindo identificar en otro, ese sentimiento “nieta y abuela” que aveces es dificil explicar con palabras.
    te felicito por tu abu y una vez más por lo lindo que escribís.

    beso

  4. 4

    Lore said,

    Sin palabras…hermosisimo! Me hiciste llorar al final….que linda noche!

  5. 5

    Silvia said,

    Querida Emi, nuestros viejos, y los de otros, se quedan con nosotros para decirnos algo, quieran o no, sobre la vida, su mirada, su modo de vivirla.
    En el caso de Adelma, claramente es una escuela viviente. Espero que puedas disfrutar muchísimo más de ella, sabés que quien te escribe tuvo la bendición de disfrutar a Rami y Cloti hasta pasados mis 40 y ellos con más de 90 cada uno.
    Gracias a sus presencias, entendí que un viejo junta meses y décadas, pero eso no tiene por qué volverlos tontos, ni desconectados con la vida, pueden seguir siendo sólidos, fuertes, alegres, gozadores de los dones de la vida.
    Adelma es una bendición. Qué bueno que día a día así lo captes y la sientas. Desde este humilde rincón, podés decirle (y no creo equivocarme) que encontró un club de fans que la aplaudiría de pie, sin necesidad de que nos brinde un recital como su querido ídolo Raphael.
    Gracias una vez más, por este relato que nos permitió disfrutar de un momento mágico.
    Te mando un beso grande,

  6. 6

    Silvia said,

    Omití decirte que la foto es maravillosa!!

    Feliciitaciones también por eso!

  7. 7

    anahi said,

    Emilce muy bueno lo que escribiste… y la foto…sin palabras!
    que bueno conocerte!… un beso!
    anahi (feria del libro)

  8. 8

    Gastón said,

    Hola Que decir espectacular relato e historia la verdad que se me puso la piel de pollo de la emocion. Y poder ver que hay personas que disfrutan muchisimo de su abuela, yo los perdi hace muchisimo tiempo y me hubiese gustado poder disfrutarla como vos lo estas haciendo. Pewro bueno a veces las cosas no se dan yo era muy chico cuando mis abuelos se fueron pero siempre los llevo en mi corazon!!.
    Te felicito por el blog es muy copado y mas contando esta historias.
    Un Saludo
    Gastón

  9. 9

    maximo said,

    Cuando yo tenia 10 años la maestra dijo hoy tenemos prueba de redaccion tema MIS ABUELOS

  10. 10

    maximo said,

    me quede mirando la hoja en blanco durante un rato hasta que la maestra se acerco , pregunto el motivo la mire y dije no conoci a mis abuelos , los 4 murieron antes de mi nacimiento ,silencio ,bueno el tema ahora sera libre , asi relate una pelicula de cowboys.
    Vaya diferencia entre tu experiencia y la mia , sin embargo pude conocer a los abuelos a traves de Adelma ,es el cariño que puso sobre vos y Dami la entrega permanente nunca dijo no siempre dispuesta a venir a cuidarlos muchas veces me enoje con ella pues venia caminando de Moron a Ituz increible siempre una sonrisa un comentario alentador una te calentito una comida sabrosa ,la quiero mucho, soy un yerno agradecido pues en ella veo representada a los abuelos que no tuve.

  11. 11

    Cristina said,

    Sabia que eras vos quien tenia que acompañar a Adelma a ese recital..!!!!, porque juntas iban a disfrutar este amor de nieta y abuela.
    Verlas salir del Luna juntas fue llenarme de alegría..!!, porque las quiero muchooo..!!

  12. 12

    betty said,

    Hermoso, me emociono, un gran talento, te felicito emilce

  13. 13

    maria gabriela said,

    emi me hicistes llorar :emocionanete.hermosa foto y mas hermoso el recuerdo de haber estado con tu abuela

  14. 14

    sabrina said,

    Emi me encanto lo q escribiste. La recuerdo con mucho cariño a tu abuelita….ella va a ser tu angel desde ahora. Beso.


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