Por ese palpitar


Falleció Sandro. No lo quería. No era mi amigo. No era su fan. Pero algo me dolió, aunque me sentí mejor de saber que basta, que ya no más aperturas, cortes, operaciones de a decenas y suero en tubitos a cambio de dignas comidas que amaba para su paladar.
Falleció “el gitano”. Lo admiraba. Lo valoraba como artista, como intérprete exquisito, como un cantante capaz de erizar la piel hasta el cansancio, conmover con el relato de un sencillo par de manos y enamorar por el sólo hecho de ejercer la pasión como estandarte.

Los canales se inundaron de su imagen. La calle habla de ello, incluso gente que está de vacaciones. Todos preguntan qué pasó. Cómo fue. Por qué tan pronto. Yo me alegro. Me pongo contenta. No por su partida sino porque ya era hora de dejar atrás tanta tortura médica, pastillitas de colores múltiples, una garganta inútil destinada para canciones que ya no podían ser.

Una mujer lloró. Deben haber sido muchas, pero yo observé a una señora que me lo contó como si estuviera en la puerta del velorio que será comparado con el de Gardel, pero que llevará el sello único del rockero romántico popular más querido de los últimos tiempos.

Habrá más noches tristes. Habrá más muertes de estrellas terrenales. Habrá otros que puedan cantar mejor, peor, pero nunca igual que él, aunque cuando escribo estas palabras, surja una seria duda a través de alguien que conozco que sí, que si cerrás los ojos, parece Sandro se hubiera mudado al living de un hotel, a un bar abierto en el mar, a una sala repleta de espectadores esperando su voz.

Pero es la esencia lo que hace distintivo a este hombre que ayer decretó que ya no podía más, que era suficiente, que lo que había por decir estaba todo dicho y que las ganas no eran infinitas. Es la actitud, la valentía ante el sentimiento y la sensibilidad que lo ponía frente a la razón para pegarle un cachetazo y dejar expuesto todo a la emoción, a la rabia, al sufrimiento y el irreflexivo estado de quien no puede con lo que hay dentro de su corazón.

Falleció Sandro. Yo no lo voy a despedir porque se queda su música, el legado inmaterial de su existencia, la presencia de su musa y el inagotable recuerdo de un tipo que trajo el rock a mi país, la vanguardia a un género y la humildad a un oficio tan maravilloso y bello como el del artista y su expresión. Un extraordinario personaje que se construyó una leyenda antes de partir y que dijo una de las frases más inolvidables que haya escuchado alguna vez: “yo puedo perder la vida pero a la vida no me la pierdo”.

Y no se la perdió.
Que te vaya bien, “Don Sanchez”.

Anuncios

7 comentarios so far »

  1. 1

    Daniel said,

    Qué bonito y que sentido. Un modesto y sensible homenaje. Pienso y siento casi lo mimso que vos, Emilse, Yo no escuchaba a Sandro, no tenia ninguno de sus discos ni iba al cine a ver sus peliculas. Pero quién tiene el “ángel”, algo nos deja a todos. Y si, no nos perdamos la vida.
    Gracias y besos.
    Daniel

  2. 2

    Mariano said,

    Muy bonitas palabras, te felicito hermosa…

  3. 3

    paricia said,

    mira me dio mucha pena porque ese mismo dia 4 de enero pero de hace 2 años atras perdimos a nuestro papa pero como se dice comunmente un grande con otro grande se juntaron y ahora son estrellas que brillan para segur dando luz a nosotros ……………………..gracias por todo y si muy triste los grandes nos dejan porque son grandes

  4. 4

    cristina said,

    Me gusta !!!
    Una manera sencilla de despedir a un hombre que sufría demasiado y darle el lugar
    al artista que es y será siempre “El Gitano” .
    Su paso por la vida sin duda fue un “GRAN PASO”

  5. 5

    maximo said,

    Nunca vi sus peliculas , ni escuche sus discos, no aprecie su arte, sin embargo descubro ahora que la persona con la cual comparto mis dias tenia todos sus discos , sabe sus letras de memoria y guarda respeto por un hombre mas alla del artista, ella piensa lo mismo con respecto a su sufrimiento alargado por lo tanto ahora lo recuerda con una sonrisa lo mismo que hago con Horacio o Anibal.
    Las buenas personas deben ser recordadas con alegria.
    Gracias por ese palpitar.

  6. 6

    Caro said,

    Emi.. bueno… una vez más sería redundar escribir lo que pienso y y siento al releer tus líneas.. sólo basta decirte que retomo y recuerdo tu frase final de esta nota… que a decir verdad viene de la boca misma de Don Sanchez y creo que es la expresión más sublime de aquello que un ser humano quiere y desea alcanzar-.. vivir la vida y no perderla por nada, ni por nadie.. aunque muchas veces no sea ésto tan fácil de conseguir… (quizás muy por el contrario)…
    Muchos besos y espero ansiosa tus nuevas líneas que seguramente me llegarán y llenarán el alma…
    Buena vida….

  7. 7

    Geraldine said,

    Muy lindo lo que escribiste Emi…
    Me gusto mucho!
    Un besote.


Comment RSS · TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: